New York movie (1939), Edward HopperCincuenta años después de que este pintor norteamericano retratara ese momento, que probablemente ocurrió más veces que las que el sistema de producción en serie logró reproducir esta obra, nací yo. Leí un par de libros, y ahora te veo ahí adentro, dudando si entrar o no conmigo al teatro anarquista, sólo para locos, para el que hay que perder la razón.
Con el mismo trazo se nota lo que viene. Ni la casa, mi -nuestro- futuro, ni los/el obstáculo/s se ven con claridad. ¿Es todo lo mismo? ¿Son tan distintos los colores? ¿Desde afuera no se ve la puerta porque no puedo entrar a vos? ¿Puede él salir finalmente? Yo quería entenderme en una pintura, ¿valía la pena esconder todos los detalles que escondió, creo que voluntariamente, en su impresionismo? El riesgo del teatro o la incertidumbre de Renoir. No tengo nada más para ofrecer.