La Victoria (1939), Raquel FornerNo es tu cuerpo el que perdió las partes, es mi recuerdo ansioso el que nunca llega a reconstruirte entera antes de querer pasar mis manos sobre tu piel, insinuando que pueden más que lo que en realidad pueden. Te pido que me perdones. Nunca quise que pasara todo eso.
EDIT: Justo cuando sentí que mis manos habían dejado de existir encontré que estaban ocupadas intentando tocarte, desapareciendo de mi vida para hacerse presentes en el recuerdo, donde te veían, incompleta pero te veían.