Ahí están

Grape and melon eaters (1650), Bartolomé Esteban Murillo

Tengo dos nenes compartiendo comida adentro. Uno se alimenta de un recuerdo, el otro de no querer repetirlo. Juegan en los pies de mi nuca y se bañan del sudor cuando escapo corriendo a otra empresa imposible. Saltan y saltan de costilla en costilla. Se tiran piedras uno desde cada sien cuando me acomodo el pelo atrás de la oreja. Uno mataría al otro, pero, bonitos, se necesitan. El que te extraña llora ante el que te quiere matar y el que no quiere ir preso busca excusas ante el primero. Los mendigos comparten algo que hace que se entiendan.

1 comentarios:

M dijo...

tambien podriamos ser nosotros comiendonos el melon en donde hacia un rato nos tomamos un vino, y vos de pura gula o instinto romano, te clavas unas uvas para hacerlas mas vino en tu boca...

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