Los gladiolos de Soutine

Gladioli (ca. 1919), Chaïm Soutine
 1. Cada día que paso en Buenos Aires me convenzo más de que es un lugar en el que únicamente se puede sobrevivir bajo dos derrotas: la necesidad o el éxito económico. Apuleyo, aparentemente, habría dicho que la necesidad envilece a los dos extremos que sujeta como si fuera la soga de la que se sostiene un ahorcado en el cadalso. El éxito económico, así como están las cosas, bajo una lógica ajena al don, implica claramente haber perdido de antemano lo más profundo: la soberanía sagrada. 

2. Entre dos opciones trágicas, el éxito económico al menos ofrece a largo plazo una posibilidad nefasta de restitución de la soberanía bajo la forma de acceso casi irrestricto a los excesos, siempre considerando que se lo hace a costa de captarle a otros esa oportunidad, que financian con sus cuerpos. Mientras escribo estoy financiando el exceso usurario de otros.

Gladioli (ca. 1919, serie), Chaïm Soutine
3. Acá se hace claro que las muchedumbres son centros imparables de demolición. No hay edificio, por alto que sea, que esté exento de ser derrumbado mañana para construir uno más alto en su lugar. Mientras sea rentable, alguien lo está pensando ya. Es bastante psicótica la manera de transformar los materiales en dinero. No imagino esta lógica en otras épocas. O al menos no la imagino ejerciendo de brújula de manera tan explícita.

4. Los gladiolos que pintara Soutine, igual que gran parte de su obra, ponen en marcha sin decirlo un movimiento de escape esperanzado, como si invitaran al kairós, a ese momento sobresaliente de la línea del tiempo en el cual se debe actuar porque es el indicado para actuar de manera intensa, a diferencia de los demás que ofrecen vías apenas cotidianas. 

5. Atendiendo a la llamada del mejor de los relojes, termina la meditación del día. Soutine, infalible, retoma el "Anywhere, out of the world", que lanzara Baudelaire al mundo que se venía.

Indolentes

¡Qué pico de oro! (1799) (53 de la serie Caprichos), Francisco de Goya

La lechuza de la filosofía se ha convertido en un loro insignificante al que las almas en pena escuchan boquiabiertos como pescados embalsamados. Va camino a desmoronarse sin que nadie deje de rezar y colabore para proteger al monstruo. La sagacidad agoniza dentro del rostro despreciable que ha asumido. Va directo a la tierra y no-paran-de-rezar.

Bandera negra

Der Soldat (1914), Christian Rohlfs

El espanto jugó su carta y las aguas se agitaron. Quedó un silencio de bocas abiertas, impotencia activa delineándose los ojos sobre el lienzo buscando una mirada estética que revele cómo ver todo lo que pasa. El único recurso disponible es el garrote que, ondeándose, será la ansiada declaración de guerra.

El árbol y lo de afuera


Giant Redwood Trees of California, Albert Bierstadt

"¿Acaso el mundo no es ajeno en sí?"
(Emil Cioran)

(Junto al agua, los ojos perdidos en el bosque)

-Ese árbol está de espaldas al tiempo. 
-¿Y cómo diferenciás cuál es su espalda? 
-Un árbol es todo espalda, un continuo dejar siempre afuera todo. Un árbol es un silencio hacia adentro. 
-... 
-El tiempo esta de más para los que han aprendido, antes que nada, primero a callar. 
-Hablás de ellos como si fuesen seres pensantes. 
-Miralos alejarse del suelo, es innegable la sabiduría de su gesto. Escapan de todo. 
-No de la muerte. 
-La vida es el verdadero castigo.

(Hay dos que hablan como un árbol. Dan la espalda a todo, incluida la tercera persona en la pintura, el gran relegado, aquel al que la madera celestial sólo ofrece astillas.)


El Bufón don Sebastián de Morra (Museo del Prado, 1645), Diego Velázquez

"con una mirada triste en la boca" 
(Juan Gelman)

(En la ciudad, en la expulsión)

¿Qué hay que hacer para que to
do cambie, cuando el extremo alcanzado por el maltrato impone que el único lenguaje sean los ojos reclamando piedad? El retrato de cuerpo entero denuncia que la vejación no ha dejado lugar sin alcanzar, que el padecimiento no tiene zonas con sacralidad alguna que escapen al yugo. El manto rojo sobre la espalda, como símbolo de la sangre retirada del cauce de las venas mediante el uso de la fuerza, expresa que lo vivido es una carga que se lleva a todas partes, sangre que llega hasta el piso, que bautiza la tierra de la que nunca se escapa. Caminaremos un suelo lastimado que a cada paso recuerda el dolor que nos atravesó. De esta manera, la tierra se ha convertido en nuestra espalda, y la plegaria gira así su rostro hacia el cielo como último rincón de esperanza en el que pedir que todo por fin acabe. Pasado el momento de desolación, el rastro dejado por los ojos en su recorrido vertical cierra el trayecto convirtiéndose en árbol.


Escrito en colaboración, un texto cada uno de nosotros. Si usted fuera gentil y quisiera acercarse a la experiencia de escritura, dése el gusto de compartir la música que oficiaba de acompañante, Mono & World's End Girlfriend:




Iniciación

Self-portrait with nosebleed, Odd Nerdrum

entiende luego que
por dentro algo siempre se desliza

la sangre que cayó de la nariz en la ducha
acto inaugural de la intimidad
celebración trágica de lo que el día a día
cubre con un pañuelo bajo una mano

ya estaba ahí





Nota: el artista se encuentra con vida, y, como a alguno ya se le habrá ocurrido, lo señalan como una suerte de "Rembrandt contemporáneo". Algunas de sus obras clickeando acá.

Deserción

Max Beckmann

amor perdimos / sabemos que perdimos / capullo flaco que abre uno solo de sus tantos pétalos negros /
para mostrarlo y que el resto se sobreentienda /

la planta / la planta / nació cerca de la lluvia /

no quiso perderse de la fiesta /
no se expuso a la ausencia de quien la riegue /
sabe que fue sembrada / dónde / y en buena hora vivirá /

pide / amor / que lastimen la huella / que arruinen el rastro perfecto /
dando un paso al costado

Montura

Niña de rodillas delante de una cuna (1883), Vincent Van Gogh

Hoy miré al caballito de mi pasado. Lucía como una nena viendo un bebé, como un bebé dormido obligando a una nena a mirarse a los ojos cerrados, parecía una cuna guardando un bebé para que lo mirara una nena con vestido largo curvado en las rodillas que se doblaban a la altura en que baja la pierna hasta terminar el muslo. Yo flotaba sobre la crin de mi caballito, y sobre esa misma crin había un nenúfar que flotaba sobre mi sudor. Juro que hoy sudé a través del cuello largo de mi caballito con un nenúfar floreciendo en mis crines del caballito que guardo en mi pasado y que también eran dos nenes mirándose. El rostro del dormido estaba a la vista de la cara oculta de la niña, perfecta aparición de mi galope relinchando por el asombro de verme en una cuna, horror vacío descansando sobre la almohada como el nenúfar sobre la crin que transpiré a través de otro cuerpo, el de mi caballito que hoy me habló y me preguntó cosas que todavía no me animo a contestar, parlanchín de cuatro patas, cuatro, como si juntáramos las de dos nenes y las liberáramos en un campo de flores, y lo dejáramos dormir en una cuna rodeado de plantas acuáticas y sapitos que luego emergerían junto al caballito, sobre el caballito y saltarían de nenúfar en nenúfar de sus crines del pasado. Me miraba un caballito como si fueran los dos nenes aprendiendo a hablar su idioma, poniendo su lengua al servicio de sus requerimientos infantiles, como yo que miraba hacia atrás y creía que había un caballito, nenes, plantas que flotaban sobre el agua y un sapito que hoy sonríe y por mí canta y habla de caballitos saltando por el campo, saltando por el campo toda la tarde.

Entra

Conjurer (1943), Nicholas Roerich

Por más que encienda un fuego, no logro hacer con él nada distinto a proyectar mi sombra hacia atrás, despojos de mí que no quise dejar ni soy capaz de evitar mientras algo cruje. Mi cueva tiene una puerta gigante, ¿habrá escapado por ahí la magia?

Biográfico

Paul Jenkins, (ni idea como se llama esta pintura).


Mi alma nunca estuvo planteada mas claramente. Soy una mancha habitando el caos. Por todos lados tu nombre me desdibuja, dejo de tener forma clara cuando te pronuncio.
Soy como un violín y su música, mezclados ambos en el aire. No se si antes fui uno, o el otro, ahora soy los dos a la vez.
Soy la mitad de mi mismo.




Estudio

Henri de Toulouse-Lautrec

Nunca sentí que una obra de Toulouse-Lautrec estuviera sobrecargada, todo lo contrario: siento que intencionalmente deja espacios abiertos como invitación a la vida que él retrata o inventa, y la diferencia me es en definitiva irrelevante, puesto que, al verla, ya hemos tomado distancia. La disposición de los cuerpos en esta obra en particular me sugiere dos asuntos principales.
El primero es que si yo accediera a ese lugar, asumiendo no sólo la ubicación espacio-temporal, sino a su vez su estética decadente, donde el brillo ha dejado lugar a la opacidad que deambula de traje a traje y, por qué no, entre las miradas, en caso de dar el salto que me haría salir de mi posición de observador-intérprete para colocarme como parte de la composición, todos los de dentro me darían la espalda. Tenemos una dialéctica que se mueve entre el deseo de eso otro, quizás, como dijera Mircea Eliade, eso totalmente otro (lo "ganz andere"), y la imposibilidad absoluta de concretarlo. El artista llama, una vez más, a algo que de antemano se ocupa de dejar en claro su inaccesibilidad. Soy otro, en otra época, y estoy ante/entre una obra que me sitúa fuera y me incita a estar dentro, erótica típica del deseo de una unidad perdida. El inagotable César Vallejo evoca en más de una vez el dolor que sobreviene tras constatar que los demás momentos del tiempo son imposibles en el presente, en Poemas Humanos leemos "No respondes y callado me miras/ A través de la edad de tu palabra", en Trilce "He encontrado a una niña/ en la calle y me ha abrazado./ Equis, disertada, quien la halló y la halle,/ no la va a recordar.// Esta niña es mi prima. Hoy, al tocarle/ el talle, mis manos han entrado en su edad/ como en par de mal rebocados sepulcros".
La segunda sugerencia que intuyo es que esa ausencia es insalvable, y que todo el salón es sólo una excusa, y una bastante poco seria. ¿Será que "cien hombres, juntos, son la centésima parte de un hombre", como dijera Antonio Porchia? ¿Será como también él dice "Su todo se ha rodeado de nada. Soledad total con una puerta inútil y una ventana inútil"? En caso de ser así Toulouse-Lautrec quedaría automáticamente justificado al poner esa ausencia en un lugar tan protagónico de su obra, se trataría de una constatación más que de una invitación al ingreso imposible. Pero, tomar conciencia de esa soledad imposible de dejar atrás, ¿no es un elogio del intento? Si él hubiera puesto ahí más personajes y esta idea no se desprendiese como se desprende, ¿toleraría el artista la impostura en la que cae? Ninguno de los presentes enfrenta tal situación cara a cara, más el pintor tuvo su obra ante sí durante horas y horas.
Ante nosotros está una escena que ya ha recibido la última pincelada, la estocada final que la convierte en metal al rojo vivo y es arrojada a nosotros para que la revivamos. Como síntesis de ambas posturas cabe plantear que quizás la invitación está hecha, y no nos permite andarnos con rodeos: la obra, en su materialidad, está concluída y desamparada ante el tiempo que indefectiblemente acabará con los pigmentos, la tela, el soporte y los conceptos, pero mientras tanto, asumiendo que no podemos estar en ella, la ausencia, como negativo de la presencia nos pide que no repitamos la actitud de los asistentes del salón, y, desde nuestro espacio-tiempo nos dispongamos de una manera más honesta y desgarrada ante ese hecho último, la soledad, esa compañera de punta a punta de la respiración.
El espacio vacío, una vez más, grita.

Reviviendo

La Victoria (1939), Raquel Forner

No es tu cuerpo el que perdió las partes, es mi recuerdo ansioso el que nunca llega a reconstruirte entera antes de querer pasar mis manos sobre tu piel, insinuando que pueden más que lo que en realidad pueden. Te pido que me perdones. Nunca quise que pasara todo eso.

EDIT: Justo cuando sentí que mis manos habían dejado de existir encontré que estaban ocupadas intentando tocarte, desapareciendo de mi vida para hacerse presentes en el recuerdo, donde te veían, incompleta pero te veían.

Autoretrato con barcos

Shields, on the River Tyne (1823), Joseph Mallord William Turner.

He de decirte la verdad. Soy mas bien como un pueblo, que profana tus sombras, que explora tus ríos de silencio, que desea habitar tus cielos. Soy miles de voces diciendo tu nombre a la luz de tu luna. Soy miles de pasos en tus pasos, soy esa insaciable sed de tu voz, y también soy, el paisaje que se pierde en la distancia, un barco triste tratando de alcanzarte.
En una lengua desconocida, comercio conmigo mismo cosas que no tienen precio.

Los pirómanos son artistas

San Giorgio Maggiore At Dusk (1908), Claude Oscar Monet.


Nunca sabremos con certeza qué ardió primero, si el cielo, si las aguas, si mis ojos.
El fuego es el origen de toda la belleza, pero no podremos decir jamás que toda belleza arde con fuego propio. Como el edificio con sus picos, como los reflejos involuntarios de estos, o como mi corazón cerca del tuyo.
Nunca sabremos con certeza que ardió primero. No necesitamos saberlo.

Naïf

...dedicado tarde, pero seguro a Ana,
que por su culpa volví a Dufy

Paysage avec maisons et betail, Raoul Dufy

Mezclé todos los colores (Oliverio cometía todos los incestos) para vestir la tela, la cuerda del equilibrista que, si se descuida, se parte el cuello. Quería olvidarlo todo, y entonces mis animales fueron volviéndose del tamaño de mi casa -¿o fue al revés?-, el cielo distinto a sí mismo y las nubes, las nubes tenían mi cara. Había decidido hacerme un regalo y recibirlo como si proviniera de otro.




Le violon rouge (1948), Raoul Dufy

Ahí estaba, era un violín. Sobre el rojo de la mesa dibujaba una hoja para escribir sus decursos. Quignard dice que la primer lectura musical es la de la cacería, en la que se siguen los rítmicos pasos del animal al que se pretende dar muerte, música como huella delatora de la fragilidad encarnada. Pero hay más, hay el sentimiento de una cuerda vibrando en consonancia con quien mueve el arco, hay la vida. En el mismo texto el autor se pregunta ¿Qué es Dios? y su respuesta, fulminante, es Que hayamos nacido.

Ni morir tranquila

The Young Martyr (1853), Paul Delaroche


Algo, o alguien, no me deja dormir. Desde mi sueño vienen sombras, para luchar contra el tedio de volver a despertar en este mundo.
Alguien, o algo, no me deja dormir. Inunda mi cuarto, sabiendo que me ato las manos para no abrazarte mientras sueño.
Algo, o alguien, ataca el muro de mis parpados con luz de caracter divino. Quieren fulminar mi unico derecho, el de no volver a despertar.

Teoría

Paisaje (1953), Nicolas De Staël

Frente a un corpus teórico, cuando la actitud crítica prevalece, es más fácil sentir la repulsa del encierro que acogerlo como un abrigo en medio de una noche helada. Si ese sistema me contiene, me explica y no me deja lugar a hacer nada que éste no prescriba de antemano, estoy enjaulado. Mi espíritu no lo acepta, lo niego, y sigo.
Durante mucho tiempo me repugnó el psicoanálisis. No es que hoy crea que todo es psicoanálisis, pero calcular su importancia en cero me parece una de las peores posturas posibles ante una corriente tan variada y cuyo tratamiento ha interesado a muchas de las personalidades más destacadas del ámbito intelectual, incluyendo los aportes que éstos han hecho para reforzar-refutar-complementar el puntapié inicial de Freud.
¿A qué voy con todo esto? Nicolas De Staël se suicidó en 1955. Cuando él, en 1953, pinta esto y lo titula "Paisaje", ¿no es un llamado a la interpretación? No es que todo deban ser florestas primaverales en valles zanjados por un arrollo de aguas cristalinas a cuyos lados jueguen los venados saltarines y liebres juguetonas, pero creo que en este caso se ha llegado a un extremo. Desde un onceavo piso quiso escaparse este ruso-francés.

Dedo

The Incredulity of Saint Thomas (1601-1602), Caravaggio

Jugando con lo visible y lo invisible quisiera, por una parte, pintar todo lo que no querés ver, y, por la otra, esconderlo. Para que que exista el peligro, pero que tu tarea sea encontrarlo si querés. Caravaggio no me dio esa opción.

Proximidad

The Golden Cell (1892), Odilon Redon

Eran dos personas, y lo que quedaba entre uno y otro era lo que alimentaba a su amor. Una vez fundidos, ya no hubo contraste que mantuviera con vida el sentimiento. Sin embargo, por fuera de ellos algo sobrevivía, algo así como un amor ajeno, una jaula de oro.

EDIT:
Cierra los ojos muriéndose de ganas de calmarse, como si el lado interno de los párpados tuviera algo distinto al resto del mundo. Creyó la ficción. Notó entonces que creerla era justamente lograr que se realizara.

Nostalgia

Nostalgia (2009), Graciela Silva Rivas.



Mi cara es como el tiempo. Tantos pliegues en los que podrías caber, en los que podría cobijarte. Aprieto mi boca para callar tu nombre aun mas fuertemente.
Apenas soy un niño, aplastado bajo la nostalgia. Todo el peso de tu cuerpo, descansa en mis ojos.

Viendo

Portrait of Zofia Romer (1935), Stanislaw Ignacy Witkiewicz

...al Eze, por él

Como bien dijiste, con poesía involuntaria -inevitable tal vez-:

la mirada
es todo

Recuento

Blue nude IV (1952), Henri Matisse

De repente me acordé del cuarto desnudo azul de Matisse. Ahí estaba, colgado en la pared de mi memoria pareciéndose a tu cuerpo "después de haber amado". Levantabas un brazo, me mostrabas las costillas como preguntando "¿No habrás salido vos de la mía? ¿De dónde salió esa historia al revés?" Sin que la hubieras dicho te contestaba que "Todo es posible. ¿Jugábamos a la libertad, o no era eso, no seguimos en eso unidos aunque separados? Escuché a Enric cantar 'ay, niña, que nos vaya bien, que Dios insiste en probar con nosotros' y ahora le sigo el rastro. Busco señales."
No me resigno a aceptar cualquier cosa que aparezca. Con el trapo que levanto de la superficie de lo que creo que es mi sol cubro asuntos que no encuentro motivos para seguir manteniendo en frente mío, pero son las polillas las se comen todo. Bichos opacos llenos de alas terminan mostrándome que cualquier cosa persiste, que no hay finales sino de la imaginación. Esa es la pausa que no debería llegar nunca, la de la fantasía de lo posible mientras hacen girar al mundo. Si el mesías es realmente bueno, va a golpear la puerta como gesto de respeto hacia nosotros. Espero estar atento y no perderme la oportunidad de dejarlo pasar.

Equivalencias

Woman Bathing (1891), Mary Cassatt

Es tan cierto que los espejos te quedan chicos como que todo sería más fácil si no viera tu nuca desde mi mano. Y Emil Cioran dijo: "No podemos ser tan generosos con nosotros mismos como para despilfarrar la libertad que nos otorgamos".
¡También es cierto!

Figuración

Edmund Dulac

Las velas de tus noches mis noches para que soltando los remos el viento nos muerda en la cama con tu pecho desnudo abriéndome la boca, tapándome las frases, las plegarias, con pezones de azúcar. Tu mano en tu vientre movida por mis dedos en el origen, tu mano, la mía, girás tu cuerpo y te sigo tocando. Me rozás. Sentís que crezco cuando me rozás. No estás ciega; solamente ponés los párpados entre el mundo y tus ojos, me dejás afuera.

El silencioso caminante

Avenue Of Poplars In Autumn (1884), Vincent van Gogh

Un olvidado silencio me habita. Soy la fuente misma de la nada, de mi ser solo brota la inmensidad. Soy una satírica versión triste del rey midas, todo lo toco se transforma en otoño. Ya ni el sol se atreve, a mirarme a la cara.

Constitución

Return from School After the Storm (1939), Chaïm Soutine

A veces pienso que entré al bosque de mi color solo y volví conmigo. Otras que el cielo puede aplastarme, entonces tengo a mi doble para que amortigüe el golpe y se muera porque nunca existió un doble único. Incluso puedo imaginar un contacto con mi mujer, pero lloro... no puedo tocar lo que imagino.
Con ese desnivel, ¿para qué todo?

EDIT: Debes cambiar tu vida, ya lo dijo Rilke...

Torso arcaico de Apolo
No conocemos la inaudita cabeza
en que maduraron los ojos. Pero
su torso arde aún como un candelabro
en el que la vista, tan sólo reducida,

persiste y brilla. De lo contrario no te
deslumbraría la saliente de su pecho,
ni por la suave curva de las caderas viajaría
una sonrisa hacia aquel punto en que colgara el sexo.

No seguiría en pie esta piedra desfigurada y rota
bajo el arco transparente de los hombros
ni brillaría como piel de fiera;

ni centellaría por cada uno de sus lados
como una estrella: porque aquí no hay un solo
lugar que no te vea. Debes cambiar tu vida.

Sorpresa

Der Früling (1901), Ferdinand Hodler

Si no puedo tenerte, llevo mi alma a tu vecindario. Tu paisaje en mis manos, tu carne en mis ojos...

EDIT:
Si es cierto que todos queremos ver, ¿qué significan los ojos cerrados?
Esas manos, ¡esas manos! La tensión en el codo, el pliegue en la postura del cuello, como saltando directamente hacia un sueño...

Si se decide

Mönch am Meer (1808-1809), Caspar David Friedrich

Entonces todo va a sobrar. La noche que venga, el agua que cruja, el piso que tiemble o que calle todo lo que nos hace falta, el aire que cuando se esconde llamamos asfixia. Todo. Podría ser un monje, como ese, representante del cielo en la guerra, y también sobraría. Sobraría la vida.

Big Bang (o la explosion del comienzo)

A wooded path in autumn, Hans Anderson Brendekilde

Antes de estallar, antes de llenar toda la vista con mi sangre, recuerdo que me diste el primer beso, ese que ahora le das al vacío, mientras miras a la pareja que se va y mi sangre te acaricia los pies.

Díptico (dos almas)

La leçon difficule (1884), William Bouguereau

Y también fuiste una nena, no solamente ahora que me veo infante frente a tu respiración.















Mi (1929), Francis Picabia

No sé si me pongo loco o si solamente hay palabras que se pierden, otras que se acoplan, se mezclan, gramáticas que no articulan, o qué, pero también aparecen obras que agarro entre mi memoria porque son ilustraciones de imágenes que nunca pude tener, una representación encima de la otra, gritando como yo: Quiero que nos mirarnos.

EDIT: La superposición de imágenes, tan contraria a la pureza esperada de antemano, ¿no es la mayor claridad posible? Ser otro con Rimbaud, ser un drama en gente con Pessoa, ver morir todas las mentes del aullido de Ginsberg o madrecer con la madre que le buscaría novia entre los odios del día a Juan Gelman... tal vez sea todo lo mismo, una alegoría del amor, de Bronzino al final, donde las máscaras están a la vista y el pájaro queda bajo el pie del cuerpo que toma un seno bajo el manto del tiempo.

Tantas confesiones...

Interior, Nice (1919), Henri Matisse

Mucho más inolvidable que si estuvieras en un cuadro de Matisse con las sombras que parecieran estar desviadas. Me cuesta más desprenderme de aquello en lo que estuve dentro, es decir que me abrigó, que de las obras que miro desde lejos.

Pasos

Les acrobates (Gymnastique banale) (1925), Francis Picabia

Miro mi espalda y encuentro que estás ahí, cargada en mis hombros que miran al cielo, pero mirando al piso. Doy vueltas para besarte y es como un perro que se quiere morder la cola. Me acuesto, y para no aplastarte, me dejo aplastar por vos. ¿Estoy siguiendo un camino o no? Pregunto, para saber qué posibilidades hay de que si te suelto me persigas.

Visita

Elías alimentado por los cuervos (1921), Christian Rohlfs

Y el coro de cuervos cantó:

¡Protuberancia de mundo/separada del mundo/
caminante del mundo/ te tomamos la mano!
¡Porque tu mano mantiene la desmesura del amor con tacto!
¡Porque ofrecés el vuelo/ perdidas las alas!

Cielo rojo

Himalayas setting moon, Nicholas Roerich

Como el reflejo débil de la luna a punto de ahogarse, cae sobre la tierra la última gota de sangre que transitó el filo de mi cuchillo. El juramento que antecedió al sacrificio decía explicitamente que yo no debería poder ver el resultado de la petición. Que se cumplan ambas partes. Yo espero con la montaña adentro del cuerpo.

Maduración

Death and life (1916), Gustav Klimt

-Apelo al olvido en lugar de la superstición -dijo, con la mirada confusa, y las manos temblando por no entender del todo qué era lo que salía de su boca.

Pasaron los años, la visita del otoño a las arrugas de su cara cada vez fue más notoria, hasta que finalmente lo comprendió: había dejado de recordar aquel día trágico. Si ya no estaba en su memoria, no tenía objeto contra el que dirigir la maldición, aunque tener presente el hecho de que había sucedido todavía provocaba que de sus ojos saltaran baldazos de angustia convertida en agua.

EDIT:
La misma fuerza que sostiene un cuerpo a otro cuerpo es la que aferra la muerte a su herramienta. La unidad perdida, ¿no está del lado izquierdo, querido Georges Bataille?

10

En el Adriàtico. La laguna de Venecia (1826), Richard Parkes Bonington

En el borde de toda la desolación posible, sobrevive un barquero, uno que sobre palos flotadores masacra peces (yo los dibujo en el margen de la hoja, y hasta adentro de la hoja y sueño con peces muertos). Toda nube es un campo de ejecicio de la proyección, siempre que se pueda llegar a ellas, siempre que se conserve control sobre el cuello que, ay, no recibe besos. En el agua se puede escapar. Allá voy.

9

Freundschaft (1912), Egon Schiele

No, no es para palabras. Cioran dijo "La música, sistema de adioses, evoca una física cuyo punto de partida no serían los átomos sino las lágrimas". Para ésa es.

8

Cauchemar, Louis Janmot

-Acá te traigo el amor- dijo Cauchemar (pesadilla).
-¡Noooooooooooooooooo!- fue la respuesta dada a un paso del abismo, corriendo directamente hacia el abismo.

7

Howard Pyle

No tengo excusas para quererte, tengo el cuerpo, que arde en el fuego del deseo, fuego terrible, capaz de consumir hasta el deseo mismo, y si quedan cenizas, se las lleva el viento de Soutine.

6

Le Boeuf écorché (1655), Rembrandt

¿Se nota que están afuera todas las tripas de mi animal interior? Cuando quiero hablar, se me atraganta un mugido; cuando quiero correr, las alas de murciélago quieren comer de noche; no me quiero morir.













Carcass of beef (1925), Chaïm Soutine

Dejá que pasen los siglos y me vas a tener haciendo lo mismo, pero con otra tecnología y una lista más larga de dioses muertos.














Figure with meat (1954), Francis Bacon

Soy un maniático entre las carnes. A veces no hablo porque podría resultar como la palabra del mejor amigo del asesino. Si "todo lo que yo diga puede ser usado en tu contra", y digo la verdad, estás en una malísima situación, y te quiero afuera de la cárcel para que tengas los barrotes más largos que la libertad te pueda poner en la puerta, como un bebé abandonado del que no podés evadirte.

5

Study for a Portrait - After the life mask of William Blake (1955), Francis Bacon

Nunca vamos a poder repetir un perfil en dos momentos en el tiempo, por definición diferentes. Yo no tengo el problema de Bacon, que se basa en testimonios ajenos sobre alguien que todavía no sabemos cómo pudo haber existido, yo pude tocarte varios costados. Esa imagen nítida en los dedos no me deja seguir escribiendo, para no aplastarte contra las teclas.

4

The Polish Rider (1655), Rembrandt

Ese cielo no existe, pero podría ser lo que el jinete cree estar viendo, es decir, lo que Rembrandt desearía que yo te dijera.

3

Chaïm Soutine

Es que el viento, cualquiera de ellos, palabras, engaños, escobas de recuerdos, o incluso la vajilla de esperanzas, puede llevarse hasta el color verde del cuadro de un amigo de Modigliani sin que podamos ofrecer una resistencia tangible, que cambie su rumbo significativamente. Una persona parada frente al viento lo único que gana es un puñado de turbulencia en su espalda, ya compensada un metro más atrás, imperceptible.

EDIT:
Soutine, llevado por el viento que se llevaba sus colores se convirtió en el viento. El ritmo de su creación crea tormentas en las que me veo envuelto, y a las que simbólicamente incorporo abrazándome a ellas mientras me mueven. Entonces la fusión: soy dueño porque soy parte de lo que puede destruirme.

2

Five Members of an Orchestra, Gaetano Bellei

La terrible actualidad hace posible que empecemos a imaginar las orquestas como trámites anticuados, llevados a cabo por burócratas de la muchedumbre estructurada, ahora que unas conexiones eléctricas posibilitan que una sola persona haga en su casa y sin mayores planes mucho más que la mejor de las formaciones del pasado. ¿Qué tan buena será tamaña apuesta por lo individual, si "lejos" conserva la "s" drástica al final?