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Naïf

...dedicado tarde, pero seguro a Ana,
que por su culpa volví a Dufy

Paysage avec maisons et betail, Raoul Dufy

Mezclé todos los colores (Oliverio cometía todos los incestos) para vestir la tela, la cuerda del equilibrista que, si se descuida, se parte el cuello. Quería olvidarlo todo, y entonces mis animales fueron volviéndose del tamaño de mi casa -¿o fue al revés?-, el cielo distinto a sí mismo y las nubes, las nubes tenían mi cara. Había decidido hacerme un regalo y recibirlo como si proviniera de otro.




Le violon rouge (1948), Raoul Dufy

Ahí estaba, era un violín. Sobre el rojo de la mesa dibujaba una hoja para escribir sus decursos. Quignard dice que la primer lectura musical es la de la cacería, en la que se siguen los rítmicos pasos del animal al que se pretende dar muerte, música como huella delatora de la fragilidad encarnada. Pero hay más, hay el sentimiento de una cuerda vibrando en consonancia con quien mueve el arco, hay la vida. En el mismo texto el autor se pregunta ¿Qué es Dios? y su respuesta, fulminante, es Que hayamos nacido.

Recuento

Blue nude IV (1952), Henri Matisse

De repente me acordé del cuarto desnudo azul de Matisse. Ahí estaba, colgado en la pared de mi memoria pareciéndose a tu cuerpo "después de haber amado". Levantabas un brazo, me mostrabas las costillas como preguntando "¿No habrás salido vos de la mía? ¿De dónde salió esa historia al revés?" Sin que la hubieras dicho te contestaba que "Todo es posible. ¿Jugábamos a la libertad, o no era eso, no seguimos en eso unidos aunque separados? Escuché a Enric cantar 'ay, niña, que nos vaya bien, que Dios insiste en probar con nosotros' y ahora le sigo el rastro. Busco señales."
No me resigno a aceptar cualquier cosa que aparezca. Con el trapo que levanto de la superficie de lo que creo que es mi sol cubro asuntos que no encuentro motivos para seguir manteniendo en frente mío, pero son las polillas las se comen todo. Bichos opacos llenos de alas terminan mostrándome que cualquier cosa persiste, que no hay finales sino de la imaginación. Esa es la pausa que no debería llegar nunca, la de la fantasía de lo posible mientras hacen girar al mundo. Si el mesías es realmente bueno, va a golpear la puerta como gesto de respeto hacia nosotros. Espero estar atento y no perderme la oportunidad de dejarlo pasar.

No te caigas

Visita inesperada (1959), Remedios Varo

Un gato de fuego calienta tu pasado, lugar dejado atrás que se pone adelante, te aplasta y al que nunca podés pisarle los talones. Tu casa, o las grietas de tu casa, te dan una mano mientras alguien te mira mientras la sangre empieza a sobrepoblarle las sienes mientras hay huecos en las paredes para entrar a vos, no puertas, mientras comés sobre un agujero duro, durísimo, mirando unos bichos más o menos invisibles, mientras, mientras, mientras...